sábado, 29 de septiembre de 2007

Empieza desde la secundaria


Centro de estudios:
Los medios de comunicación se empeñan en decir que los jóvenes somos unos individualistas, que ya no tenemos ideales y que no luchamos por nada; es difícil comprender esta máxima, si recordamos que los estudiantes conseguimos, saliendo a la calle, frenar al ex-presidente Alberto Fujimori Fujimori con sus macabras ideas de permanecer en el poder. Si es cierto que somos tan individualistas ¿Por qué le plantamos cara a la policía cuando fuimos duramente reprimidos en la Plaza Mayor?

Además, los estudiantes no sólo llevamos nuestras propias luchas adelante, sino que también estamos apoyando activamente todas las protestas que se dan contra el sistema o en busca de la paz. ¿Cuántas personas con menos de 18 años vemos en todas las manifestaciones?
Pero, claro cuando salimos a defender nuestros derechos, se dice, por parte de medios y políticos, que somos delincuentes, o que somos unos vagos porque lo que no queremos es estudiar; pero, nosotros sabemos lo que estamos haciendo cuando salimos a protestar contra su política y debemos seguir así. Sin embargo, no hay suficiente con esto. Contentarnos con las luchas actuales y con el número de personas que se involucran, sería conformista. No sólo debemos luchar nosotros, sino también todos aquellos que nos rodean.
Está ya suficientemente utilizada la frase de «En mi centro de estudios nadie hace nada». Pero ¿nos hemos preocupado alguna vez de saber si alguien pensaba lo mismo que nosotros?

Las asambleas siempre empiezan por una persona que convence a otra, y esa a otra y así sucesivamente; evidentemente, será difícil aunque no imposible movilizar a todo el centro de estudios en la primera ocasión. Pero, aunque sólo haya 5 personas en la asamblea, eso es un pequeño paso para el centro de estudios y un gran paso para el movimiento estudiantil. Así pues, la cuestión no es plantearnos que nadie hace nada, sino la posibilidad de convocar a los amigos y así empezar a hacer una asamblea.
Ese es el comienzo para movilizar los centros de estudio; ese pequeño esfuerzo puede hacer ganar una lucha. Si todos hacemos esto en nuestro centro de estudio puede significar no tener más masificación, más barracones... Es por esto, que aquellos que estamos concienciados no debemos ponernos en contra de los estudiantes, hasta ahora «no concienciados», sino debatir con ellos hasta que abran los ojos y vean la realidad en la que están inmersos.

Así podremos conseguir cambiar, de una vez por todas, la política derechista del gobierno y la idea que somos lacayos de las grandes potencias imperialistas.

Luchando junto a los demás
Tampoco hay que olvidar que los estudiantes, no vivimos fuera de la sociedad, recibimos también todas las bofetadas que el capitalismo le da a la clase trabajadora, pues, la mayoría, formamos parte de ella. Si hay recortes salariales, nosotros también nos sentimos afectados, ya que habrá menos dinero en casa. Si hay machismo en la sociedad también puede ser nuestra madre o hermana quien sufra violencia doméstica. Si recortan la sanidad pública, nosotros también tenemos que sufrir las largas listas de espera.

Pertenecemos a la clase trabajadora y debemos luchar junto a ella, en todas las movilizaciones y reivindicaciones que ésta realice contra este sistema explotador. Debemos tener presente que aunque no tengamos la fuerza material para paralizar el sistema, podemos encender la chispa que lo haga. Recordemos que no sólo podemos cambiar el mundo, debemos hacerlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

pertenecemos a una nueva clase de peruanos , los E.J.C.A.D.A. "estamos jodidos con años de anticipacion" , los jovenes de ahora tomamos la posta de jovenes de antaño luchamso por lo mismo que ellos decian que era injusto , y poco sincero para con el pueblo, somos los hijos de lso vagos que reclamaron uan vez y seremos los padres de lso vagos que pediran un futuro mejor

CArlos Ortiz